Acciones locales son títulos de propiedad de empresas argentinas. Se negocian en pesos, y tu exposición está atada al riesgo del país.

CEDEARs (certificados de depósito argentinos) representan fracciones de acciones de empresas que cotizan en el exterior — pensá Apple, Coca-Cola, Amazon. Te permiten invertir en esas compañías sin abrir una cuenta en el extranjero, comprando y vendiendo en pesos (o dólares) desde acá. Cada CEDEAR tiene un ratio de conversión respecto de la acción original (por ejemplo, hacen falta varios CEDEARs para representar una acción real).

¿Qué te da cada uno?

Los CEDEARs te dan acceso a mercados globales sin la complejidad de operar en el exterior, y una forma de “dolarizarte” indirectamente — porque su valor sigue, en definitiva, al de la empresa extranjera y al tipo de cambio. La contracara es que sumás volatilidad internacional y la complejidad extra de entender los ratios de conversión.

Las acciones locales te dan mayor familiaridad y menos complejidad operativa, pero tu diversificación queda limitada al mercado y la economía argentina — con todo lo que eso implica en momentos de crisis local.

¿Cuál elegir? No es una pregunta de “cuál es mejor” en abstracto — depende de tu perfil de riesgo y de cuánto querés diversificar geográficamente. Muchas carteras combinan las dos cosas, en vez de elegir una sola.