Conservador: priorizás la seguridad del capital por sobre la rentabilidad. Preferís plazos fijos, bonos cortos, fondos de bajo riesgo. No es “tener miedo” — es una decisión válida si tu prioridad es no perder.
Moderado: buscás un equilibrio entre seguridad y ganancia. Tolerás algo de riesgo si eso mejora tu retorno, combinando bonos, fondos mixtos y algo de CEDEARs.
Agresivo: estás dispuesto a tolerar pérdidas temporales buscando mayor rendimiento a largo plazo. Acciones, activos más volátiles. Requiere estabilidad emocional además de plata — no es para cualquier momento de tu vida.
¿Qué define tu perfil?
- Tu tolerancia al riesgo real (no la que te gustaría tener — la que de verdad tenés cuando ves un número bajar).
- Tu horizonte temporal: ¿esta plata la necesitás en un año, o no la vas a tocar en diez?
- Tu objetivo: no es lo mismo invertir para la jubilación que para el viaje del año que viene.
Algo que la gente no suele saber: tu perfil no es fijo. Cambia con la edad, con la experiencia, con tu situación económica y con tus objetivos. El error común es definirlo una vez y no volver a mirarlo nunca más.